3ª etapa. Potes-Espinama. Bitácora.

09-08-2014.  kms

Hemos salido del albergue a las 7:15. El día amanece nublado, pero sin amenazar lluvia y con una temperatura formidable; el Camino sale de Potes por la carretera y avanza por ella hasta el desvío hacia el Monasterio de Santo Toribio de Liébana.

Nada más salir coincidimos con el primer y a la postre último peregrino que veremos en éste Camino, se llama José y lleva mas de 1500 kms a la chepa desde que salió de casa; salió de Irún, enlazó con el Camino Primitivo en Sebrayo, llegó a Santiago, retornó otra vez por el Primitivo, enlazó nuevamente con el Norte y al llegar a Hortigal cogió el Lebaniego y el Vadiniense; su intención era llegar a Léon y desde allí enlazar con el Salvador y llegar ya por fin a Santiago por el Camino Primitivo.

Continuando con el Camino, dejamos las llaves del albergue en la Oficina de Turismo de Potes y comenzamos. En el cruce encontramos una estatua de un peregrino cruceno pues en éste tramo desde Potes al Monasterio es el único en el que coinciden los 2 caminos: el final del Camino Lebaniego y el comienzo de el Camino Vadiniense; de ahí el monumento al peregrino cruceno.

Camino Vadiniense

Rosa en el monumento del cruceno peregrino.

Comienza la subida de 2 kms por carretera que nos llevará al Monasterio de Santo Toribio de Liébana; fin de nuestra primera parte del Camino (Lebaniego); solo salimos un poco de la carretera en el Camping de la Viorna, el resto todo carretera hasta llegar. A las 08:15 aproximadamente llegamos al Monasterio. Está cerrado, no hay nadie por lo que continuamos nuestra marcha sin poder siquiera sellar la credencial ni visitar el Lignum Crucis, no nos importa demasiado, sabemos que este verano volveremos para visitarlo mas despacio, besar el Lignum, oir al monje franciscano contarnos algo de su historia y escuchar misa.

Camino Lebaniego

En el Monasterio de Santo Toribio de Liébana.; fin del Camino Lebaniego.

Una vez llegados al Monasterio, continuamos por la carretera, que gira a la derecha hacia la ermita de San Miguel; nada mas salir del Monasterio divisamos la primera flecha amarilla de éste Camino, nos hace una gran ilusión, por fin, algo familiar, llevamos desde San Vicente de la Barquera viendo solo flechas rojas del Camino Lebaniego, por fin un Camino a Santiago ante nuestros ojos.

Al poquito llegamos a la preciosa ermita de San Miguel, una de las muchas que encontraremos por estos montes.

Al llegar a la ermita giramos a la izquierda por una pista hormigonada que nos bajará a Congarna; es pronto todavía al entrar en Congarna, ni un alma, a excepción de un cachorrito juguetón, de esos que se te pegan en el Camino, que parece que no tienen dueño, ni lugar en este mundo, ni nada que hacer, nada mas que seguirte, de venirse a peregrinar contigo, eso si, después de que le rasques la barriga: por fin sale su dueño y lo llama, menos mal.

El cachorro de Congarna

El cachorro de Congarna

También hay que decir que la aldea de Congarna es preciosa, con todo el sabor de los pueblos cántabros de la Liébana y con una pequeñita aldea prerrománica, la de San Julián, del siglo X. Continuamos por una precioso Camino ya sin asfaltar y llegamos a la carretera que cruzamos.

Vadiniense

Aldea de Congarna

Inmediatamente después cruzamos el río Deva (que va completamente revuelto por la tormenta bestial que hubo la tarde anterior por estos lugares) y entramos en la aldea de Beares, la cual cruzamos para continuar hacia arriba por un estrecho camino pegado al arroyo Valmacedera.

Hay que coger un desvío a la izquierda que nos pasamos unos metros, pues la flecha no se ve en el cruce y el Camino referido en su principio parece que baja otra vez. Una vez corregido el error continuamos por esta senda poco delimitada por un bosque de encinas, en media ladera del monte de El Hornillo hasta que llegamos a la pista asfaltada que sube a Lon; que cruzamos ya para entrar en el pueblo de San Pelayo.

El pueblo es muy bonito, como todos los pueblos de esta zona, son las 9:40 horas cuando llegamos; el Camino sale por un puente que cruza el río Burón (que viene de Lon) casi justo donde confluye con el Deva; comienza una preciosa senda con el río a nuestra izquierda y que poco a poco se interna en un bosque muy bonito, siendo éste uno de los tramos más bellos de la etapa de hoy, pero con alguna rampa durísima que nos aleja del río y de la carretera, nos interna en el bosque y nos deja exhaustos.

Vadiniense

El Camino entre San Pelayo y Mogrovejo

Por fin salimos del bosque y llegamos a la carretera que sube a Tanarrio, justo cuando esta hace una enorme curva. Continuamos por la carretera durante unos 700 metros para coger un desvío a la izquierda que nos lleva tras una bajada y una subida al pueblo de Redo.

Justo al llegar a este pueblo, cuando son aproximadamente las 11 de la mañana, el día empieza a abrir, apareciendo ante nuestros ojos las impresionantes montañas que hay detrás de este pueblo y que forman el final del Macizo Oriental de Picos de Europa: Ándara. Concretamente el tramo mas pegado ya al Macizo Central y próximo al río Duje que separa ambos macizos. Se distinguen ante nuestros ojos el Picu del Jierro (2.425m) y El Samelar (2.225 m).

Llegando a Redo

Continuamos hacia Mogrovejo por la carretera que los une, apenas distan 600 metros y entre ambos nos encontramos a un grupo de scouts que se dirigen hacia Picos. Nosotros solo pensamos ya en parar y tomarnos una cervecita en uno de los dos bares que hay en Mogrovejo. Paramos a descansar, sellar y beber; llevamos 12 kms y el pueblo lo merece, hasta ahora el más bonito del día de hoy, merece la pena darse una vuelta por el y disfrutar de sus calles, sus vecinos, y sus cuidadas casas con todo el sabor inalterable en el tiempo de los pueblos de montaña de esta zona y sobre todo su peculiar torre defensiva del Palacio de la Torre típica construcción medieval defensiva de ésta zona, la de Mogrovejo es concretamente del siglo XIII, pero hay muchas mas en Potes, en Santillana del Mar, en Buelna etc.

Continuamos el Camino saliendo de Mogrovejo, ahora en bajada por la carretera que nos lleva a la CA-185 nuevamente a la altura de Los Llanos, para continuar por ella 500 metros y desviarnos a la izquierda por un precioso camino que nos volverá a sacar a la carretera en Areños, un barrio de Cosgaya.

Mogrovejo

Desde hay caminamos un tramo por la carretera para antes de llegar al puente del Deva, por fin girar a la izquierda e internarnos en la Senda de la Reconquista, llevamos 18 kms, son la 13:30 ya y empezamos a estar cansados y tener hambres.

La Senda de la Reconquista es una preciosa e histórica pista perfectamente señalizada que rememora y recupera el trayecto que siguieron los moros en su huida tras la derrota en la batalla de Covadonga. El trazado completo son 58,6 kms y va desde Covadonga a este punto (Cosgaya) donde al parecer acabaron sepultados por un derrumbamiento de tierras.

Ruta de la Reconquista

Su trazado es impresionante discurriendo por lugares como tan impresionantes de Picos como Covadonga, Los Lagos, La Vega de Comeya, Majada Belbín, Majada de Ostón, La Canal de Culiembro, La Ruta del Cares, La Canal del Texu, Bulnes, la praderás de Pandébano, Sotres, la pista de Áliva, Espinama, Las Ilces y por fin Cosgaya. Pero eso es otra historia y eso es otra Ruta; nosotros nos conformaremos con hacer los últimos 12 kilómetros de esta impresionante Ruta que van desde Cosgaya a Espinama.

La Ruta comienza a 700 metros de altura y remonta hasta los 1100 metros en su tramo mas alto, con aproximadamente 500 metros de desnivel acumulado de los 1200 totales que tiene la etapa desde Potes.  Poco a poco va sorteando todos los montes a su paso entrando y saliendo en una media ladera en subida de belleza sin igual, formada en su mayor parte por bosques de hayas.

A mitad de su trayecto, y por uno de sus claros divisamos por fin las primeras estribaciones del Central de Picos, Los Urrieles, y nos deja perplejos.

Primera visión de Los Urrieles

Las vistas en este lugar son tan impresionantes…y el hambre tan grande que decidimos pararnos en uno de estos balcones a contemplar la naturaleza del Norte en estado puro y disfrutar del bocata de atún con tomate y el riojita que nos acompaña desde Potes.

Ante nuestros ojos aparece por fin el murallón de Fuente Dé, a buscar el Cable, que es como se denomina a la llegada del teleférico.

Murallón de Fuente Dé

Por fin, poco a poco empezamos a descender, ya presentimos el final de nuestra peregrinación de hoy en Espinama, al llegar a estas antenas de telefonía nos desviamos de la Ruta de la Reconquista para bajar directamente a Espinama sin tener que pasar por Pido, aunque la bajada es malísima, se acorta bastante y ya tenemos ganas de llegar. Son las 17:40 h cuando llegamos a Espinama.

Por fin llegamos al albergue, nos instalamos en una habitación de 4 camas (dos literas) pero es para nosotros solos, en el albergue solo esta Jose el peregrino que vimos al salir de Potes y que vino por la carretera desde Cosgaya y una madre y su hijo que es la primera vez que peregrinan. Salimos a comprar la comida para la cena y la comida de mañana y nos vamos a dar una vuelta por el pueblo que es precioso:

El albergue dispone una buena cocina de uso público donde nos hacemos nuestra cena, charlamos un poco con Jose sobre la conveniencia o no de hacer mañana la etapa por Las Berrugas y nos vamos a la cama, mañana nos espera una dura etapa con la máxima altitud de este Camino…pero eso será otra historia.

Paseo por Espinama.

Un saludo a todos.

Información sobre el Camino Vadiniense: www.rayyrosa.com/caminovadiniense
Al día siguiente…

Las Fotografías de la Etapa:

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